domingo, 26 de marzo de 2017

Fui a un casamiento

Y entendí que el amor era realmente eso que se veía en los ojos del novio mientras la novia llegaba a su encuentro en el altar. Después los vi bailar, vi las mismas miradas y lo confirmé. Además, me encontré con partes de la familia que estaban desconectadas por el olvido. No estuvo mal. Una de mis primas dijo hoy que "lentamente el ser humano evoluciona". Creo que es cierto (más allá del tecnicismo científico sobre qué es evolución y cuándo usar esa palabra): de la generación criada en colegios católicos entre los 80s y 90s, los descendientes van/irán a escuelas públicas laicas.

todo mezclado (no importa cuando leas esto)

"Hay que volver al blog, hay que volver al blog". No sé si "hay que volver al blog" pero sí sé que hay que hacer lo que te venga en ganas. Muchas veces "hay que hacer" lo contrario a la moda. La moda, estadísticamente hablando, es el valor más frecuente. Es decir, lo que se repite más seguido. Muchas veces, para ser más fieles a nuestro carácter, conviene hacer lo que se repite menos. Acá hay un par de pensamientos que tengo que sacar de la cabeza y verlos en letritas.No más que eso. Menos que otras cosas.

el depto de arriba

Hace 3 años que vivimos en un primer piso a la calle en pleno corazón (si es que lo tiene) de Palermo Hollywood. Ruido ambiente nunca nos falta. Continuamente, de domingo a domingo a cualquier hora, circulan turistas y porteños que van a y vienen de bares. Más ahora, que la zona se hiperpobló de locales "Burguer + Beer". Al sonido de la calle se le suma desde hace 4 meses el ruido de la obra del departamento de arriba. La vivienda en cuestión supo ser de una señora mayor durante mucho tiempo. El año pasado la encontraron muerta en su cama. Es decir que, tal vez, alguna noche mientras nosotros dormíamos había un cadáver unos metros por encima de nuestras cabezas. Me enteré de su muerte cuando el encargado me comentó que se estaba por mudar la hija de la señora al departamento. Inmediatamente empecé a imaginar cómo habrían sacado el cuerpo del edificio porque "la camilla en el ascensor no cabía". Entendí que la hija estaba en su primera jornada en el barrio cuando, en medio de la noche, mientras los empleados de los restaurantes guardan las mesas y sillas de las veredas, abrió las ventanas y gritó "Paren de hacer ruido que quiero dormir". Creo que eso es lo que pensamos los pocos que vivimos de forma permanente en la zona pero sabemos que es en vano protestar. La nueva inquilina no duró más de una semana y el departamento se vendió rápidamente. En febrero empezaron una remodelación total que implicó el cambio de lugar de los artefactos de la cocina y del baño, cambiar todo el piso, tirar abajo paredes y renovar todas las ventanas. Durante 2 meses tuve que escuchar el ruido de la amoladora a diario. Además entre las brillantes ocurrencias del propietario, tiraron abajo la pared por donde pasaba la columna de cables de los porteros eléctricos de todas las unidades A y B (9 pisos!). El arreglo duró lo suficiente como para terminar de convencernos que nos teníamos que ir a otro lado.

lunes, 21 de marzo de 2016

jalaballooza

Hace un año aproximadamente no iba al Lollapalooza. Estábamos en el casamiento de una amiga. Después de eso recuerdo que empezamos a hablar del futuro. Siguió un fin de semana largo en El Tigre con amigos y una niña. Yo me quedé porque tenía un experimento en curso. Los experimentos se vienen cobrando casi todos mis fines de semana sin descanso desde 2013. No hay feriados. No hay sábados. No hay domingos. Hay ratas que me esperan a diario en Medicina. De vez en cuando alguien me acompaña o me cruzo con algún compañero de trabajo en los pasillos. Salvo por eso, es un gran edificio de 16 pisos vacío. Una mole silenciosa. Siempre tengo que llevar el celular cargado en el bolsillo y las llaves de todo el sector por las dudas. En dos semanas nuevamente voy a andar por ahí. Anoche los mismos amigos y nuestro bebé durmiendo en el sillón.

sábado, 19 de marzo de 2016

Best seller: historias de taxistas (continuará)

Cuando viajaba con la guitarra, tomaba taxis con cierta frecuencia hasta la sala de ensayo. Ahora, tomo taxis un poco más seguido porque voy con el bebé a diferentes lugares y a ciertas horas se me complica ir en colectivo o subte. Cada vez que subo a un taxi me encuentro con una historia diferente: músicos que tocaron con Pappo o Sandro, tangueros, padres machistas, padres copados, madres feministas y viejos de toda índole. El otro día viajé con uno que se limpiaba los mocos con la ballerina de la guantera del auto. Se quejaba porque a sus colegas los habían mandado a retirar prendas de una producción de fotos de la revista "Para ti". La conversación entre la mujer de la empresa de radiotaxis con el chofer se escuchaba a través del radio del tipo que me llevaba. "Lo que faltaba, se creen que ahora los taxistas somos modistos que tenemos que llevar prendas de un lado a otro...pssss este país". Tan enojado estaba que casi chocamos contra un auto que dobló en Corrientes. De más está decir que el taxista hizo el recorrido más largo para llegar a destino y me terminó cobrando como si hubiese viajado en primera de emirates airlines. Hubo otro que me llevó de vuelta del dentista, a minutos de haberme sacado una muela. Yo no podía hablar más que algún monosílabo entre dientes pero al tipo no le importó. Fue más directo en el camino y alcanzó a contarme su historia de 35 años de trabajo ininterrumpidos en diferentes empresas de clase. Ahora estaba próximo a jubilarse. Todos sus cambios de trabajos fueron brillantes jugadas de ingenio con las que logró nunca estar más de un fin de semana desempleado. "Fui gerente de las grandes empresas de los 80. Me iba muy bien, hasta Bunge y Born me dieron una medalla a principio de un año y a los 8 meses me despidieron." Eran los famosos 90 y muchas empresas cerraron. Después de eso con la pila de dólares que cobró se puso el taxi. Hoy está peleando por un juicio de jubilación de su padre ya muerto y espera poder cobrarlo pronto a medias con su hermano. ¿Alguien dijo "lacras" en algún lado? Muchos taxistas saben cómo se puede dirigir un país o una vida con éxito. Debería haber tomado taxis más temprano para tener idea de qué camino a seguir. Siempre me cuesta hablar de mi trabajo porque es muy difícil explicarles como funcionan las becas, los subsidios, los animales de laboratorio y los experimentos. Así que por lo general lo evito para no darles el gusto. Prefiero escuchar sus historias y quedarme como un zombie diciendo "ah, claro....sí si". Hubo uno sólo que era tan machista que me ofendí y le recordé que estaba llevando a una mujer de ésas que manejan tan mal y que no tendrían que tener registro y que yo sabía por experiencia propia que también hay muchos hombres que manejan horriblemente.

lunes, 14 de marzo de 2016

Tres meses de licencia

Va llegando el final. Se terminan las 12 semanas desde que me fui del lab. Antes de comenzar la licencia estuve trabajando hasta el último día, incluyendo los fines de semana. Al principio hubo un enorme caos con su consiguiente desorientación. Tristeza, angustia y la incertidumbre total de si podría hacerlo o moriría en el intento. El contraste fue un cachetazo. Del trabajo en un ambiente rodeada de personas a otro mucho más solitario. Los dos tienen sus caprichos y sus tesoros (el segundo, sin embargo, es el más rico e intenso por varios órdenes de magnitud). El estancamiento me mata, por eso traté de salir la mayor cantidad de veces. Con rumbo fijo o no. Un promedio de 4 km al menos 4 veces por semana. Siempre hubo alguno cuestionando la temperatura, la forma, la edad o el tamaño. Dejé de hacer miles de cosas y empecé muchísimas más aunque a simple vista no lo parezcan. Cambié mi opinión sobre varios asuntos. Ahora valoro mucho más el esfuerzo que otros vienen haciendo desde hace años. También dudo acerca del futuro que parecía tan armado. Volví a la bici y vendí la mía. Aparte aprendí a moverme lento. Recorrí las mismas calles. Vi cómo se escurrían los días. Tal vez cambie el camino. Empezar de cero puede ser divertido. Voy a extrañar horrores la siesta.